Grandes momentos de la usabilidad: la Bolsa

Un caso más para nuestra serie de deficiencias de diseño que han provocado serios incidentes o perjuicios:

Me equivoqué en el orden de de la transacción y el sistema no me dio opción de corregirlo. Llamé a mi supervisor pero la orden ya no se podía cancelar.

Broker de la compañía de venta de valores Mizuho Securities

El empleado activó una orden de venta de 610.000 acciones de J-Com por ¥1 (yen) cada una, en lugar de poner a la venta 1 acción por ¥610.000. Esto supuso unas pérdidas para la empresa de 27.000 millones de dólares y un desplome del índice Nikkei del 15 %.

Más información sobre este error [en].

Grandes momentos de la usabilidad: Fórmula 1

Iniciamos una serie de posts que tratarán sobre fallos de diseño o de funcionalidad que han provocado serios incidentes o perjuicios.

Mi dedo resbaló de forma accidental y presioné el botón que se utiliza para reiniciar el coche. El coche quedó en punto muerto y tuve que reiniciar el sistema, el cual contiene el programa que controla la caja de cambios

Lewis Hamilton. Subcampeón del mundo de Fórmula 1

El error le costó al piloto de McLaren que le adelantaran 17 coches en las primeras vueltas del Gran Premio de Brasil y perdiera valiosísimos puntos para el mundial. Además del campeonato se calcula que el equipo McLaren perdió unos 400 millones de dólares.

Más información sobre este error.

Innovación y usabilidad: el graffiti 3D

Innovador no significa que sea usable y usable raramente significa innovador.

No deseo aguar la fiesta con esta cita sino, más bien, completar con un vídeo impactante sobre las posibilidades de la Realidad Aumentada en proyectos vivos. En este caso, la capa de información que se añade no está previamente generada, sino que es interactiva y la crea el usuario: un graffiti en tres dimensiones cuyo lienzo es la Realidad Aumentada.

Más información en nextwall [en].

Más cerca de la Realidad aumentada

Cuando mi tutor, una eminencia en diseño de interacción, me ofreció para mi tesis universitaria la realización de un proyecto sobre Realidad aumentada, hace ya casi 8 años, me vi con la oportunidad definitiva de salir de la mediocridad.

Misterpaquet, doctor en HCI, me explicaba que, con esta técnica, un fontanero llegaría a mi casa, se pondría las gafas de Realidad aumentada y con éstas se ampliaría la realidad física para mostrar virtualmente toda la red de tuberías, de electricidad, etc. facilitándole la labor a la hora de agujerear la pared. Evidentemente, el fontanero seguiría dejándote tieso al presentarte la factura, pero no habría acabado rompiéndote el mueble del lavabo de cristal templado.

Recuerdo haber imaginado la Realidad aumentada como los visores de combate de la saga Dragon Ball.

Visor de combate (scouter) de Dragon Ball

En esa época, en la que no existía Google Maps, los teléfonos móviles parecían walkie-talkies y las siglas GPS me sonaban a carreras de motos, el proyecto se me antojó irrealizable. El profesor se acabó suicidando unos años más tarde y yo acabé haciendo una web como tesis.

Todo esto me viene a la memoria cuando veo cosas como las que hace Enkin, un nuevo concepto de navegación que combina GPS, sensores de orientación, gráficos 3D, vídeo en vivo y varios servicios web para ofrecer una interfaz de usuario novedosa para la navegación a través del móvil.

Como dice Harry, “en cuatro días esto se usará para cruzarlo con redes sociales e identificar a tus amigos del Myspace, Facebook…”. Harry a 100 metros, en el puesto de los helados.

Simplificando tareas

En Junio de 2002, la red se hizo eco de un problema de usabilidad en la web de IBM que hacía prácticamente imposible adquirir una serie de material promocional de la compañía. Curiosamente, se trataba de un conjunto de pósters de una campaña de IBM para propulsar la facilidad de uso y la simplicidad.

Guardo desde hace años el póster “Simplificando tareas” de IBM porque, ajeno a esta paradoja histórica, me enamoré once veces de él en cuanto lo ví:

Simplificando tareas

Gracias a Archive.org he podido recuperar el PDF del póster “Simplificando tareas”, además de encontrar otros tantos de la misma campaña de facilidad de uso, aunque no tan impactantes como éste último.

Concepto: Parálisis por decisión

¿Les ha ocurrido alguna vez en un restaurante que, estando realmente hambrientos, no saben que elegir debido a la cantidad de platos diferentes del menú? En La paradoja de la elección, o cuando más es menos se nos explica por qué un aumento de la elección puede llevar a una reducción de la satisfacción.

En la sociedad actual, donde conseguir un teléfono móvil que no haga mucho más que llamar es prácticamente imposible, demasiadas opciones, incluso buenas, pueden resultar en parálisis, en vez de en elección. Llevándonos a actuar con el plan por defecto. Este hecho, lejos de producir bienestar o libertad, causa insatisfacción. Cuantas más opciones hay, más fácil es luego arrepentirse. Lo explica de manera muy amena el mismo Barry Schwartz en una las charlas TED [en]:

Esto contrasta y me recuerda el modelo RPD (“Recognition-Primed Decision Model”, que no me atrevo a traducir) de Gary Klein. Al estudiar como los bomberos tomaban las decisiones, se dio cuenta que, en vez de sopesar todo el posible abanico de posibilidades para abordar decisiones y compararlas, éstos, basándose en su experiencia, iban rechazando opciones hasta encontrar la primera que resolvía el problema y entonces actuaban. Todo ello bajo alta presión.

Existe un punto donde un determinado número de opciones resultan beneficiosas. No hay un número mágico para ello (el de Miller tampoco). Llega un punto en el que el número de opciones añade complejidad a la elección volviéndose insatisfactoria. La única solución es la prueba empírica.