Simplificando tareas

En Junio de 2002, la red se hizo eco de un problema de usabilidad en la web de IBM que hacía prácticamente imposible adquirir una serie de material promocional de la compañía. Curiosamente, se trataba de un conjunto de pósters de una campaña de IBM para propulsar la facilidad de uso y la simplicidad.

Guardo desde hace años el póster “Simplificando tareas” de IBM porque, ajeno a esta paradoja histórica, me enamoré once veces de él en cuanto lo ví:

Simplificando tareas

Gracias a Archive.org he podido recuperar el PDF del póster “Simplificando tareas”, además de encontrar otros tantos de la misma campaña de facilidad de uso, aunque no tan impactantes como éste último.

La policía del diseño

Design Police, el cuerpo de policía que se encarga de denunciar el mal diseño. Incluye un PDF listo para imprimir en papel adhesivo y con el que delatar el mal diseño con frases como:

  • Comic Sans es ilegal
  • ¡Sangra esto!
  • Ilegible
  • Reduce la longitud de línea inmediatamente, por favor
  • Uso innecesario del Photoshop™
  • Microsoft Word™ no es una herramienta para diseñar
  • Horrible biblioteca de imágenes
  • Seria falta de creatividad
  • Una buena idea desperdiciada por la pobre ejecución
  • Esto es irrelevante
  • Esto no tiene sentido
  • Esto no comunica
  • Y nuestra preferida: Keep it simple! (Mantenlo simple)

La policia del diseño
La policia del diseño
La policia del diseño
La policia del diseño
La policia del diseño

Gracias a Christoph [de] por el enlace.

¿Cuántas veces encuentras al amor de tu vida? Once

En este mediocre blog, cuando decimos palabrería nos referimos a curiosidades lingüísticas que nos llaman la atención. Para estas cosas nadie mejor que El candidato melancólico, que en esta ocasión se ha topado con una curiosa paradoja en el diseño del cartel de la película Once (“una vez”, para el que quiera aprender inglés):

¿Cuántas veces encuentras al amor de tu vida? Once

Se ha producido primero, porque el título en inglés también tiene significado en español y, segundo, debido a que es la respuesta al lema de la película -¿cuántas veces encuentras al amor de tu vida?.

Esto se hace adrede, oder was?. Hubiera sido fácil de evitar o al menos atenuar (simplemente poniendo la traducción entre paréntesis debajo de la pregunta, por ejemplo).

El tirano filtro anti-spam de Google Mail

Cada cierto tiempo, encuentro en la carpeta de spam de Google Mail algún mensaje importante que no debería haber llegado hasta allí. Mi pene no sería el mismo si no hubiera recuperado muchos de esos “importantes” correos electrónicos.

Sorry for the spam

Alargamientos aparte, creo que el filtro anti-spam de Google Mail es demasiado poco permisivo. La prevención del correo no deseado es un esfuerzo inútil si además retenemos los mensajes que sí son deseados (no spam).

Claro que la mejor manera de que no te roben un banco es no abrir el banco. Sin embargo, yo prefiero borrar algunos pocos mensajes de spam que lleguen a la carpeta de entrada (falsos positivos), que vivir con la incertidumbre de perder mensajes importantes (falsos negativos).

¿Mejor ser demasiado abiertos qué demasiado cerrados?

Exposición de Meccano, el juego de construcción

Me gustaría poder explicar que en unos Reyes, hace unos 20 años, mis padres me regalaron una caja de Meccano (un juego de construcción formado por piezas de metal con filas de agujeros para sujetarlas y unirlas a otras piezas mediante tornillos). Aún la conservo. No era una caja muy grande, pero además de las piezas comunes, la acompañaba un motor eléctrico y un reostato. Nunca pude finalizar algunos de los modelos del manual que venía con el juego, pero acabé orgulloso la grúa. Era pura ingeniería.

Desgraciadamente no tengo tan buena memoria. Sólo me acuerdo de una caja de Meccano que tenía por casa porque la tuve que trasladar una cuantas veces. Supongo que una vez conseguía montar algo ya me daba mucha pereza volverlo a desmontar y me aficioné más al Tente, en verdad. Aunque pecaba de lo mismo, una vez montado el barco o el modelo en cuestión, acababa llenándose de polvo en la estantería. De todas maneras, cuando me encontré en la octava planta del Corte Inglés de Callao (Madrid) la exposición “Meccano. Más de 100 años de historia” (hasta el 29 de junio), no me lo pensé dos veces:

Meccano. Más de 100 años de historia

Meccano. Más de 100 años de historia

Meccano. Más de 100 años de historia

Meccano. Más de 100 años de historia

Meccano. Más de 100 años de historia

Meccano. Más de 100 años de historia

El lado oscuro del botón

¿Cuándo el inocente botón que nos permite tomar una fotografía se convierte en un malvado botón que puede destruir una nación entera?

Botón rojo de guerra nuclear

Con el fin de la Segunda Guerra Mundial, en 1945, y durante toda la Guerra Fría posterior, el poder de las armas nucleares había desencadenado un temor general entre las naciones del mundo entero. Me imagino al oficial Stanislav Petrov manteniéndose firme en frente de un gran botón rojo y repitiéndose a sí mismo: “la gente no empieza una guerra nuclear con sólo cinco misiles“. La guerra nuclear se personificó como el dedo de alguien encima de un botón, preparado para lanzar las cabezas nucleares en cualquier momento. A partir de entonces, la guerra era tan fácil como pulsar un botón.

Las sillas de Eero Aarnio

Yanko Design siempre me sorprende con todo tipo de conceptos y tecnologías aplicadas al diseño industrial, de interior, arquitectura, etc. Podría hartarme de comentar multitud de sus diseños, pero hoy sólo utilizaré el Globus, una especie de oficina móbil, para presentar a un conocido diseñador.

Globus by Michiel van der Kley

No puedo evitar pensar siempre en Eero Aarnio cada vez que me topo con un objeto diseñado de este particular modo. Sillas de plástico con formas geométricas muy simples y colores juguetones y planos:

Bubble Chair by Eero Aarnio

Seguramente os sonarán, ya que siempre han sido un icono de los 60 y de las películas ambientadas en el futuro.

Eero Aarnio TimelineRecientemente, estuve en una exposición de Eero Aarnio. Este diseñador finés con tantas vocales está todavía en activo y cuando tienes ocasión de probar una de sus sillas, te pasa por la cabeza la idea de comprar una, a pesar de su desorbitado precio (según el experto nacional en Finlandia, unos 3.000 €). ¿No tendrá Ikea algo parecido?