Philippe Starck, se acabó el diseño

Hace nada, hablábamos del famoso exprimidor Juicy Salif de Philippe Starck, un producto de la marca italiana Alessi, reconocido mundialmente, aunque no precisamente por su capacidad para exprimir limones. Los italianos se dieron cuenta de que la gente compraba sus cafeteras y hervidores no sólo porque querían hacer café o hervir agua, sino por razones menos funcionales y más emocionales. Así que finalmente decidieron darle un sentido poético a sus diseños industriales y han lanzado una colección de miniaturas con sus clásicos de los últimos 60 años:

Colección de miniaturas de AlessiColección de miniaturas de Alessi

Entre ellos, se incluyen dos diseños más de Philippe Starck. El hervidor Hot Bertaa (1990) y la figura Dédé (1996):

Hervidor Hot Bertaa de Philippe StarckFigura Dédé de Philippe Starck

Probablemente, viendo esta colección con perspectiva, Supermán Starck pensó que todo lo que siempre ha diseñado, ha sido innecesario, puro materialismo. De ahí su idea de abandonar el diseño en un par de años:

Quiero hacer otra cosa, pero todavía no se qué. Quiero encontrar otra manera de expresarme. El diseño es una forma de expresión espantosa… En el futuro no habrá más diseñadores. Los diseñadores del futuro serán el profesor particular, el entrenador físico, el consultor dietético.

Philippe Starck, la belleza no significa nada

Estoy muy de acuerdo con el concepto de belleza de Philippe Starck:

La belleza no significa nada. Hoy, lo bello es rosa; en seis meses, será lo verde. El estilo del mañana será la libertad y el reconocimiento de la diferencia. Debemos reemplazar la palabra “belleza” por la palabra “bueno”.

“La habitación más bella es cualquiera en la que estés con la persona que amas. Eso es todo. Después de eso, si puedes tener una buena almohada, mejor para ti. Si puedes tener un buen colchón, mucho mejor. Y si puedes además disfrutar de un bonito rayo de sol en tu cama un domingo por la mañana cuando haces el amor, ¡fantástico! Lo tienes todo.”

Para el que no lo conozca, Philippe Starck, es un diseñador industrial francés, famoso por la estética y funcionalidad de sus productos. No responde a un estilo propio, sino más bien a una manera de pensar. Sus diseños tienen un look familiar, el mismo humor. No deja indiferente.

Gafas de vista de Philippe Starck para Alain Mikli

Mis gafas de vista están diseñadas por Philippe Starck (para Alain Mikli) y aunque puedan parecer más o menos normales, no lo son. Se ajustan perfectamente y tienen una flexibilidad insólita. Las patillas no sólo se doblan hacia dentro y afuera, sino que también lo hacen hacia arriba y abajo. Y veo a la gente desnuda a través de ellas. Bueno, en esto último ayuda más mi imaginación, pero me hace gracia ver a la gente mover las patillas con sorpresa: “¡wow!, por cierto, a ver si las limpias.”

No pienso acabar este post sin colar una foto del famoso exprimidor de Philippe Starck, el Juicy Salif (1990), en colección permanente para 8 museos alrededor del mundo. “Mi exprimidor no está hecho para exprimir limones, sino para empezar conversaciones.”

Exprimidor de limones de Philippe Starck - Edición limitada dorada de 2000

En la foto aparece una edición limitada dorada del exprimidor (2000). Yo no lo tengo, pero seguro que si lo tuviera no lo usaría para exprimir limones. Mi mente es mucho más perversa…

Frase semanal del Gurú: la cama

Si comparamos una cama del año 1308 con otra de este año nos va a costar mucho encontrar un mínimo progreso. Siete siglos muertos, a la deriva de la ciencia, en donde únicamente hemos logrado construir el mismo armatoste horizontal con tres lienzos de tela encima. En setecientos años, sólo hemos conseguido ponerle elástico a las puntas de la sábana de abajo, para que no se salga cuando damos pataditas. En setecientos años, un elástico. ¿Qué carajo nos está pasando?

Recomendable leer la ponencia entera de Hernán Casciari.

El Gurú