Tiradores con una forma no adecuada

La mujer espectacular encargada del centro del ordenador que no conseguí poner en marcha, se quejaba amargamente de los tiradores de las puertas de los armarios de dicho centro. De usarlos habitualmente, tenía los dedos pelados. Literalmente.

Tirador de la puerta de un armario

Tal vez, en un entorno donde los usuarios llevaran siempre guantes, estos tiradores no producirían ese efecto. Pero debido a su tamaño, al material con el que están fabricados y a la muesca inferior, no serían los más adecuados para un entorno habitual de uso con las manos desnudas.

Me pregunto si categorizar esta entrada como “Abrefácil”…

En caso de emergencia, pulsar el botón

A la generación de pulsar el botón, le resultará extraño decir “tirar de la cadena” para hacer algo que se hace pulsando un botón. Sin embargo, no es una expresión que tenga que caer necesariamente en desuso. Si tuvieran que desaparecer todas las expresiones que utilizamos cada vez que podemos pulsar un botón para realizarlas, “pulsar el botón” sería, con diferencia, la entrada más extensa de la Wikipedia.

Expresiones como “tirar de la cadena”, “apagar la luz” o “colgar el teléfono” guardan lo que José Antonio Millán acierta a llamar memoria arqueológica de las cosas. Tiramos de la cadena para liberar el agua de la cisterna del váter porque, antiguamente, la cisterna estaba colocada en alto y un cadena hacía bajar el agua. Colgamos y descolgamos el teléfono porque eso es precísamente lo que había que hacer con los voluminosos auriculares de los antiguos terminales. Y lo de apagar la luz, deduzco que viene de cuando la luz no se generaba con electricidad y había que apagar las llamas que prendían.

La cuestión es que todas estas acciones pueden realizarse ahora pulsando un botón. Podríamos decir que tendemos hacia una botonización. Todo podrá realizarse pulsando un botón, hasta pedir auxilio. Hay que tener cuidado pues, que botón pulsamos.

Sí, un grifo necesita instrucciones

Respondo a la pregunta de Harry. Este grifo, por su estado, completamente suelto, casi arrancado de cuajo por la furia de algunos usuarios que sólo querían volver a la mesa con las manos limpias, necesitaba instrucciones.

Grifo del lavabo de un restaurante

Por supuesto que esto es una señal evidente de que el grifo está mal diseñado.

Solución: Había que levantar la pieza cuadrada que se encuentra sobre el grifo. Ni girarla, ni apretar, ni buscar una pedalera, etc.

El estándar definitivo de almacenamiento

Recuerdo cuando irrumpió, allá por el noventa y poco, el “estándar definitivo de almacenamiento”, entonces llamado CD-ROM. Ahora se llama DVD. Pronto se llamará Blue-ray o VMD. Más tarde lo llamaremos HVD, etc. Típicos formatos que en su momento fueron o serán el sólido y definitivo estándar para almacenar y distribuir información.

En cuanto llegaron los 44 KHz, enterramos los cassettes. Ya no servirán como “estándar definitivo”, acababa de llegar el apabullante futuro. Al final resulta que el hoyo que estabamos cavando para los vinilos lo aprovecharán antes los CDs. Ahora escuchamos la música en un reproductor de MP3.

Cuando perdí definitivamente mi fe ciega en los “estándares definitivos”, todo fue a a parar a un disco duro, o varios. Y el inservible formato a la basura, que es lo de menos. Lo importante es que sea pequeño, o mejor aún, ponible, integrable. ¡Qué se mueran ya las cinco pulgadas! Que formato más incómodo.

¿Cómo se enciende este ordenador?

¿Cómo se enciende este ordenador?

A menudo una tarea tan común como la de encender un ordenador (ajeno) se convierte en una irritante prueba. Me encontré esta CPU en un centro público de acceso a Internet y acabé pidiendo ayuda a la encargada del centro para poder encender el ordenador. Humillante, ¡llevo más de 20 años encendiendo ordenadores!

¿Cuál es el problema? Probablemente, esa visible muesca debía albergar un botón de encendido, pero en este caso, el interruptor se encontraba en la parte de atrás. ¡Haz que lo que se parece a un botón sea un botón!

Un ejemplo perfecto de la confusión que puede causar un objeto cuando su affordance nos comunica una función que no tiene.

El lado positivo de esta experiencia es que la encargada del centro era una mujer espectacular.

xema

Sobre Makememinimal

En un principio, Makememinimal iba a estar dedicado al diseño en el mundo real. En especial, al diseño de los objetos que utilizamos a diario y que, por alguna razón, nos causan frustración. Pero ya que estamos aquí, lo aprovecharemos para escribir sobre algunos asuntos más en los que estemos interesados.

Esos temas aparte, desde este weblog hablaremos sobre el poder de la simplicidad y discutiremos como utilizamos ciertos objetos y porqué, a veces, nos ponen las cosas tan complicadas.

¿Necesitas un manual de instrucciones?

xema